martes, 11 de febrero de 2014

Malleus Maleficarum (El martillo de los brujos) - Bula del Papa Inocencio VIII

El Malleus Maleficarum es la primer fuente realmente famosa que se tiene de un tratado que se publicase por la Santa Iglesia Católica en el medioevo acerca de la brujería y la demonología. Los autores fueron los Priores Dominicos, Maestros en Sagrada Teología e Inquisidores con poderes especiales por la Bula Papal del Papa Inocencio VIII para investigar delitos de brujería en el norte de Alemania, Heinrich Kramer y Jacobus Sprenger.
El resultado de su trabajo como Inquisidores del Santo Oficio dió lugar a este tratado, el Malleus Maleficarum, también llamado el "Martillo de los brujos" en 1,486.
Durante muchos años fue considerado el libro por defecto para realizar las investigaciones y llevar a cabo los procesos.

En esta primera nota dedicada a este tratado, transcribo la Bula Papal con la cual se les confirió a los autores preevendas especiales y total autoridad para investigar, enjuiciar y castigar de acuerdo al poder que de la Santa Inquisición y del propio Papa gozaban.





BULA DE INOCENCIO VIII
SUMMIS DESIDERANTES AFFECTIBUS
Inocencio, Obispo, Siervo de los siervos de Dios, para eterna memoria.

Nos anhelamos con la más profunda ansiedad, tal como lo requiere Nuestro apostolado, que la Fe Católica crezca y florezca por doquier, en especial en este Nuestro día, y que toda depravación herética sea alejada de los límites y las fronteras de los fieles, y con gran dicha proclamamos y aun restablecemos los medios y métodos particulares por cuyo intermedio Nuestro piadoso deseo pueda 
obtener su efecto esperado, puesto que cuando todos los errores hayan sido desarraigados por Nuestra diligente obra, ayudada por la azada de un providente agricultor, el celo por nuestra Santa Fe y su regular observancia que darán impresos con más fuerza en los corazones de los fieles. Por cierto que en los últimos tiempos llegó a Nuestros oídos, no sin afligirnos con la más amarga pena, la noticia de que en algunas partes de Alemania septentrional, así como en las provincias, municipios, territorios, distritos y diócesis de Magancia, Colonia, Tréveris, Salzburgo y Bremen, muchas personas de uno y otro sexo, despreocupadas de su salvación y apartadas de la Fe Católica, se abandonaron a demonios, íncubos y súcubos, y con sus encantamientos, hechizos, conjuraciones y otros execrables embrujos y artificios, enormidades y horrendas ofensas, han matado niños que estaban aún en el útero materno, lo cual también hicieron con las crías de los ganados; que arruinaron los productos de la tierra, las uvas de la vid, los frutos de los árboles; más aun, a hombres Y mujeres, animales de carga, rebaños y animales de otras clases, viñedos, huertos, praderas, campos de pastoreo, trigo, cebada Y todo otro cereal; estos desdichados, además, acosan y atormentan a hombres Y mujeres, animales de carga, rebaños y animales de otras clases, con terribles dolores Y penosas enfermedades, tanto internas como exteriores; impiden a los hombres realizar el acto sexual y a las mujeres concebir, por lo cual los esposos no pueden conocer a sus mujeres, ni éstas recibir a aquéllos; por añadidura, en forma blasfema, renuncian a la Fe que les pertenece por el sacramento del Bautismo, y a instigación del Enemigo de la Humanidad no se resguardan de cometer y perpetrar las más espantosas abominaciones y los más asquerosos excesos, con peligro moral para su alma, con lo cual ultrajan a la Divina Majestad y son causa de escándalo y de peligro para muchos. Y aunque Nuestros amados hijos Heinrich Kramer y Jacobus Sprenger, profesores de teología de la orden de los Frailes Predicadores, han sido nombrados, por medio de Cartas Apostólicas, Inquisidores de estas depravaciones heréticas, y lo son aún, el primero en las ya mencionadas regiones de Alemania septentrional en las que se incluyen los ya citados municipios, distritos, diócesis y otras localidades específicas, y el segundo en ciertos territorios que se extienden a lo largo de las márgenes del Rín, no obstante ello, no pocos clérigos y laicos de dichos países tratan, con excesiva curiosidad, de enterarse de más cosas de las que les conciernen, y como en las ya aludidas cartas delegatorias no hay mención expresa y específica del nombre de estas provincias, municipios, diócesis y distritos, y dado que los dos delegados y las abominaciones que deberán enfrentar no se designan en forma detallada y especial, esas personas no se avergüenzan de aseverar, con la más absoluta desfachatez, que dichas enormidades no se practican en aquellas provincias, y que en consecuencia los mencionados Inquisidores no tienen el derecho legal de ejercer sus poderes inquisitoriales en las provincias, municipios, diócesis, distritos y territorios antes referidos, y que no pueden continuar castigando, condenando a prisión y corrigiendo a criminales convictos de las atroces ofensas y de las muchas maldades que se han expuesto. 
Por consiguiente, en las referidas provincias, municipios, diócesis y distritos, las abominaciones y enormidades de que se trata permaneces apunes, no sin manifiesto peligro para las almas de muchos y amenaza de eterna condenación.
Por cuanto Nos, como es Nuestro deber, Nos sentimos profundamente deseosos de eliminar todos los impedimentos y obstáculos que pudieren retardar y dificultar la buena obra de los Inquisidores, así como de aplicar potentes remedios para impedir que la enfermedad de la herejía y otras infamia dan su ponzoña pace destrucción de muchas almas inocentes, y como Nuestro celo por la Fe nos incita
a ello en especial, y para que estas provincias, municipios, diócesis, distritos y de Alemania, que ya hemos especificado, no se vean privados de los beneficios del Santo Oficio a ellos asignado, por el tenor de estos presentes, y en virtud de Nuestra. autoridad Apostólica, decretamos y mandamos que los mencionados Inquisidores tengan poderes para proceder a la corrección, encarcelamiento y castigo justos de cualesquiera personas, sin impedimento ni obstáculo algunos, en todas las maneras, como si las provincias, municipios, diócesis, distritos, territorios, e inclusive las personas y sus delitos, hubiesen sido específicamente nombrados y particularmente designados en Nuestras cartas. Más aun, decimos, y para mayor seguridad extendemos estas cartas, de delegación de esta autoridad, de modo que alcancen a las aludidas provincias, municipios, diócesis, distritos y territorios, personas y delitos ahora referidos, y otorgamos permiso a los antedichos Inquisidores, a cada uno de ellos por separado o a ambos, así como también a Nuestro amado hijo Juan Gremper, cura de la diócesis de Constanza,
Maestro en Artes, como su notario, o a cualquier otro notario público que estuviere junto a ellos, o junto a uno de ellas, temporariamente delegado en las provincias, municipios, diócesis, distritos y aludidos territorios, para proceder, en consonancia con las reglas de la Inquisición, contra cualesquiera personas, sin distinción de rango ni estado patrimonial, y para corregir, multar, encarcelar y castigar según lo merezcan sus delitos, a quienes hubieren sido hallados culpables, adaptándose la pena al grado del delito. Más aun, decimos que disfrutarán de la plena y total facultad de exponer y predicar la palabra  de Dios a los fieles, tan a menudo como la oportunidad se presentare y a ellos les pareciere adecuada, en todas y cada una de las iglesias parroquiales de dichas provincias, y podrán celebrar libre y legalmente cualesquiera ritos o realizar cualesquiera actos que parecieren aconsejables en los casos mencionados. Por Nuestra suprema Autoridad, les garantizamos nuevamente facultades plenas y totales. 
Al mismo tiempo, y por Cartas Apostólicas, solicitamos a Nuestro venerable Hermano el Obispo de Estrasburgo que por si mismo anuncie o por medio de otros haga anunciar el contenido de Nuestra Bula, que publicará con solemnidad cuando y siempre lo considere necesario, o cuando ambos Inquisidores o uno de ellos le pidan que lo haga. También procurará que en obediencia a Nuestro
mandato no se los moleste ni obstaculice por autoridad ninguna, sino que amenazará a todos los que intenten molestar o atemorizar a los Inquisidores, a todos los que se les opongan, a esos los rebeldes, cualesquiera fuere su rango, fortuna, posición, preeminencia, dignidad o condición, o. ,cualesquiera sean los privilegios de exención que puedan reclamar, con la excomunión, la suspensión, la interdicción y penalidades, censuras y castigos aun más terribles, como a él le pluguiere, y sin derecho alguno a apelación, y que según su deseo puede por Nuestra autoridad acentuar y renovar estas penalidades , tan a menudo como lo encontrare conveniente, y llamar en su ayuda, si así lo deseare, al brazo Secular 

Non obstantibus . . . Que ningún hombre, por lo tanto. Pero si alguno se atreviere a hacen tal cosa, Dios no lo quiera,. hacedle saber que sobre él caerá la ira de Dios todopoderoso, y de los Santos Apóstoles Pedro y Pablo. Dado en Roma, en San Pedro, el 9 de diciembre del Año de la Encarnación de
Nuestro Señor un mil y cuatrocientos y cuarenta y ocho, en el primer Año de Nuestro pontificado.




lunes, 10 de febrero de 2014

El Dictionnaire Infernal de Jackes Collin de Plancy y su influencia en las leyendas guatemaltecas y el misterio en general.

Realizando un análisis minucioso de algunos documentos y tratados sobre Demonología que poseo, vine a encontrar cierta similitud entre las representaciones que se hacen en el floklore guatemalteco de ciertos personajes de las leyendas populares con la descripción de ciertas manifestaciones preternatureles malignas.

Para quien no conozca el Dictionnaire Infernal (Repertoire Universal) de Jackes Collin de Plancy (famoso escritor y ocultista francés), esta obra constituye un tratado de demonología que buscaba catalogar e incluso representar demonios como hoy en día lo haríamos en un tratado de zoología, es decir, por sus características, campo de influencia, rango, etc.

Desconozco la base sobre la cual Colling de Plancy postuló tales afirmaciones, pero me pareció por demás curioso que siendo una obra de 1863 exista relación entre algunas de las representaciones con las que ilustró su obra con la imaginería popular guatemalteca de algunos de nuestros espantos y aparecidos tradicionales.

Un ejemplo claro es la representación que se encuentra en la página 24 para el demonio Amduscias, gran duque de los infiernos que ilustra como una figura humanoide con cabeza de unicornio. Si recuerda el amable lector en una de nuestras notas previas (Manifestaciones de Espantos y Aparecidos - Los Tanques de Agua.) se describía a la aparición denominada la "Siguanaba" como una figura humanoide femenina con rostro equino.


Fragmento de la página 24, Dictionnaire Infernal, de Collin de Plancy.
Representación del Demonio Amduscias.

La ilustración que coloca en la página 43 para describir las apariciones nos recuerda a la clásica Santa Compaña española, o lo que conocemos también como los Penitentes o Procesión de Ánimas en Guatemala.

Fragmento de la página 44 , Dictionnaire Infernal, de Collin de Plancy
Ilustración de Apariciones.

Más allá del contenido que podría bien citarse como una mezcla de demonología clásica, mitos ancestrales, leyendas de diversos países, datos históricos contrastables (como las citaciones a personajes como Catherine de Médici) y hasta aseveraciones subjetivas no fundamentadas (como las que cita acerca de las convulsiones), en fin, a pedar de ser toda una amalgama de diversas fuentes, la obra debió causar una gran impresión a sus contemporáneos solo a juzgar por la calidad de las ilustraciones, como las de la Muerte o el Macho Cabrío.

Fragmento p.198,  Dictionnaire Infernal, de Collin de Plancy.
La danza de la muerte.

Es curioso que hasta encontramos similitudes entre las sombras paralizantes (más asociadas a encuentros cercanos del cuarto tipo en la ufología clásica) con los íncubos o súcubos de la época mediabal.
Nos recuerda mucho la ilustración al origen etimológico de la palabra "pesadilla", y para muestra un botón, ya que probablemente el dibujo correspondiente a los íncubos y súcubos de la página 241 se viera influenciada por la obra "La Pesadilla" de  Johann Heinrich Füssli, 1781.

Ilustración Épale de mouton, Dictionnaire Infernal.
Página 241.
Brujas, druidas, brahamanes, faunos, bestias, demonios y otra serie de entidades y personajes circulan en las páginas de este libro cuya lectura está recomendada al investigador del misterio. Aquí encontrará referencias a conceptos y objetos tales como el sabath, la bola de cristal o incluso las sepulturas.

En fin, que no quería dejar pasar la oportunidad de recomendar a los amables lectores esta obra de 738 páginas, ya sea por su contenido o por la peculiaridad de sus gráficos e ilustraciones, las cuales parecen denotar cierta influencia sobre los personajes de la leyenda popular guatemalteca, aunque también podría tratarse únicamente de una mera coincidencia.

Sin embargo nos queda la inquietud en el aire, si al fin de cuentas las apariciones de La Siguanaba, La Dama de Negro, el Carruaje de la Muerte, los Penitenentes de la Recolección o el Cadejo no son simplemente manifestaciones demoníacas que ya se habían descrito a lo largo de la historia y que Collin de Plancy no hizo más que consolidar en un compendio con su diccionario.

Un Cordial Saludo.

jueves, 6 de febrero de 2014

Los Nacimientos (El Belén).

Cada año para la época navideña, costumbre es de las familias guatemaltecas que tienen aún arraigada la tradición de sus antepasados el hacer un "Nacimiento" o "Belén".
Esta tradición la trajo a nuestro país el Santo Hermano Pedro de San José de Betancur.
Los más avezados inician con la elaboración justo para el inicio del período de adviento y aquellos más rezagados para la semana previa o incluso el mismo día de vísperas de Navidad.
Los niños son los que más disfrutan de la actividad. Se suele preparar un espacio en la casa, bien sea en la sala de estar, en una sala familiar o en otra estancia principal.
En los mercados se compra el aserrín teñido muchos colores: rojo, azul, verde, café, morado o amarillo de diversas tonalidades y también las piedrecillas y la arena de río con los que se prepara la base del Nacimiento, haciendo caminos, senderos, valles y montañas.
A tales efectos sirven también el "pashte" y el musgo.
Una vez puesta la base, con trocitos de vidrio, un espejo, plástico transparente en tiras o para los más tecnificados con una fuente real, se pueden representar los lagos, ríos y cascadas.
Finalmente, se inicia con la colocación de las figurillas que pueden ser de diversos materiales, como pasta o yeso, cerámica o barro.
Los pastores, las ovejas, los Reyes Magos, los Ángeles, los Señores (La Santísima Virgen Maria y San José), el buey, la mula... todas las figuras se van colocando para representar la escena de la Natividad.
Algunos prefieren colocar a los Señores con un pequeño pecebre en un ranchito de paja, o en un pequeño portal.

Nacimiento Tradicional Guatemalteco.
Diciembre de 2013.

La escena se adorna finalmente con bombas y luces de colores, con collares de manzanilla, con bricho, con "pata de gallo" (una hoja roja decorativa de la época) o con pino.
De más está decir que la casa adquiere una mezcla de olores maravillosos.
El Niño Dios se coloca en el pecebre a las 0 horas del día 25, en medio de una inmensa cuetería y de fuegos artificiales.
Y a continuación, se reza en familia para dar gracias por la conmemoración de la venida del Salvador del Mundo.
La Novela al Niño Dios es concluída por algunos ese día, otros la inician allí para finalizar en Año Nuevo. Otros prefieren iniciarla en Año Nuevo para concluirla en Día de Reyes y los últimos prefieren iniciar el rezo 9 días antes de la celebración de la Virgen de la Candelaria, el 2 de febrero. Es justamente esta fecha la que cierra las celebraciones rezagadas.
Durante el tiempo que dura el nacimiento es costumbre también el "robo del Niño", por parte de algún familiar o amigo de la familia, que luego lo "devuelve" convidando una fiesta donde se vuelve a degustar la comida tradicional navideña, los ricos tamales colorados de pollo, cerdo o gallina y el ponche de frutas, elaborado este último a base de agua, azúcar, canela en raja, pasas, ciruelas, trozos de manzana, piña, papaya y plátano.
Las Iglesias y Basílicas suelen realizar también un Nacimiento o Belén pero a gran escala, con figuras de imaginería bellísimas y  tamaño natural.
Y otras instituciones también realizan esta escenificación, como el caso del parque recreativo IRTRA Petapa, que en su Feria Chapina expuso el Belén o Nacimiento y cuyas fotos ilustran esta nota.


Nacimiento en la Feria Chapina. - IRTRA Petapa.
Diciembre de 2013.

Nacimiento en la Feria Chapina. - IRTRA Petapa.
Diciembre de 2013.