martes, 28 de mayo de 2013

La Antigua Iglesia de San Francisco el Grande. (Tercera Parte)

Tiempo es pues ya de presentar algunas fotografías para poder apreciar el complejo arquitectónico y artístico en todo su esplendor.

Ángel esculpido (Detalle de una de las estancias)

En la planta baja se puede caminar por las hoy solitarias estancias, las cuales convergen en una magnífica fuente y patio central.

Planta Baja
Vista de una de las estancias de la planta baja.

Patio Central donde convergen las estancias de la planta baja. Se aprecia la magnífica fuente central y los jardines.





Sin embargo, donde se aprecia más el inmenso tamaño de la obra es al contemplarla desde la planta alta.

Subimos las escaleras que se observan justo en la foto anterior, frente al árbol, y comenzamos nuestro recorrido en el área de los aposentos donde por docientos años se recluyeron los frailes.

Vista de las ruinas desde las escalinatas que llevan a la planta alta.

El daño que sufrió en el terremoto de 1773 la construcción es palpable.


Una preciosa vista desde la planta alta.
En esta área que apreciamos en la foto anterior nuestro ilustre colaborador Federico Vinicio Rodríguez Pérez fue testigo de la magna velación de la venerada imagen de Jesús Nazareno del Perdón, durante la pasada Semana Santa o Semana Mayor. Imaginaros la imponente escena: la bellísima talla de Jesús al Centro, en representación del arresto del que fue objeto Nuestro Señor, mientras las hileras de miembros de la hermandad vestidos a la usansa de los romanos rodean la imagen. Todo ello en la penumbra de la noche, iluminada únicamente por antorchas. Una bella escena que nos retrotrae en efecto al tiempo de la Pasión y que da un detalle de cómo es vivído el fervor religioso en la muy noble y muy leal Ciudad de Santiago de los Caballeros de Guatemala.

En esta foto se aprecian las ventanas que daban de los aposentos hacia el patio.

Aún en ruinas el complejo resulta bellísimo. En su época de esplendor sería realmente imponente. Desde esta foto se observan a un lado de la esquina superior izquierda la cruz de la fachada de la Iglesia.
Otra vista de las estancias de la planta baja tomada desde la parte superior de las escalinatas.
Esta foto resulta maravillosa, se puede apreciar la bruma al fondo del paisaje.


Este lugar es mudo testigo de horas de contemplación, meditación y oración por parte de los hermanos franciscanos.

Otra vista de la estancia de la foto anterior. El tiempo no ha transcurrido en vano.

Desgraciadamente los daños no solo se dejan ver por parte del tiempo y los desastres naturales. En esta fotografía observamos pintas cuyo origen desconocemos. Algunas como las de la parte superior derecha pueden ser el producto de alguna gamberrada. Pero la cruz a la izquierda y las letras grandes al centro bien podrían tratarse de simbología utilizada en algún ritual efectuado por alguna secta antes de que el monumento fuese protegido.

Como vemos en la fotografía anterior, el lugar no deja de entrañar misterios que no podremos decifrar.
Dejaremos para la siguiente nota las últimas fotografías y el cierre de la investigación, no sin antes prometer que en un futuro estaremos ofreciendo más datos sobre la calle de los pasos, así como de la vida del Santo Hermano Pedro de San José de Betancurt.

Un fuerte abrazo queridos lectores.



La Antigua Iglesia de San Francisco el Grande. (Segunda Parte)

Continuando con el recorrido por esta impresionante ruina se muestran a continuación las fotografías de la documentación que describe los planos (planta baja y planta alta) y la descripción de las estancias.

Plano de la Planta Baja, Iglesia y Convento de San Francisco el Grande.


Plano de la Planta Alta Iglesia y Convento de San Francisco el Grande.

A continuación transcribiré el documento que sobre el Conjunto Monumental de San Francisco El Grande redactara Fray Damián C. Muratori, Rector del Santuario en aquel momento, y que está a la vista para la lectura de los visitantes.

Conjunto Monumental de San Francisco el Grande.
La Antigua Guatemala.

Estimado Visitante, ¡Bienvenido!
Usted está visitando el Conjunto Monumental de San Francisco, que durante 230 años (1543,1773) ha sido la cuna de la presencia y misión de la Orden franciscana en el Reino de Guatemala. Este es uno de los grandes ejemplares del planeamiento monástico de Santiago de los Caballeros, ciertamente entre los más extensos y artísticos. A finales del Siglo XVIII el Conjunto tenía una extensión de casi tres hectáreas (m 217.20 de norte a sur por 143.30 de este a oeste). En este complejo vivían más de cien religiosos, siendo sede del Noviciado, Curia Provincial, Escuela de lenguas, Enfermería y estudiantado.
En él se encontraban la Cátedra de filosofía, teología y cánones (1575), los talleres de artesanía y arte, la segunda imprenta de Guatemala (1714), y una abastecida farmacia abierta al público. Además de los religiosos residentes, el convento hospedaba a los misioneros de tránsito, que realizaban su acción apostólica en vasto territorio del Reino de Guatemala.
A causa de los terremotos de 1565, 1689, 1717, 1751 el convento y el templo fueron reconstruidos y ampliados varias veces. La planta actual se remonta al año de1692. Después del terremoto de Santa Marta de 29 de julio de 1773 que arruinó irreparablemente el Conjunto y toda Santiago de los Caballeros, los frailes se trasladaron definitivamente a la Nueva Guatemala  en 1776. El 6 de enero de 1960, por voluntad del Señor Arzobispo Monseñor Mariano Rossell Arellano, los franciscanos volvieron a este lugar para hacerse cargo de la Capilla de San Francisco. En ese tiempo, el templo estaba en ruinas y las ruinas del convento las administraba el Consejo para la protección de la Antigua.
He aquí un breve recorrido histórico por los diferentes ambientes del Conjunto.

1. ATRIO. El amplio atrio, el único en La Antigua rodeado con tapia almenada, nos introduce al prestigioso monumento a través de dos puertas: Al Norte la de San Buenaventura (principios del Siglo XVIII) y al Oeste la de San Francisco (Siglo XVII). La primera es de estilo casi herreriano con cuatro columnas de estilo dórico-toscano. En la hornacina del ático se encuentra una réplica en cemento de la imagen de San Buenaventura, cuyo original se encuentra en la Capilla privada de los frailes. La segunda que comunica con la Calle de los Pasos o de la Amargura, es de característico estilo barroco con columnas salomónicas adornadas con enredaderas de quiebracajete. En las hornacinas se encuentran las estatuas de San Francisco y Santo Domingo, lastimosamente decapitadas.
Unos medallones con motivos marianos y franciscanos embellecen los espacios entre columnas.

2. TEMPLO. 
Reesctructurado en varias épocas, el templo recibió su forma actual en la reconstrucción de 1692 en la que se agregaron grandes bóvedas para los entierros y el coro alto para la oración de los frailes. El templo fue consagrado el 23 de septiembre de 1714 por el obispo Juan Bautista Álvarez de Toledo y tiene forma de cruz latina. Su estilo es barroco, pero muy sobrio, que nos hace pensar en el neoclásico de fines del siglo XVIII.
El terremoto de 1773 resquebrajó las bóvedas y derribó la cúpula, provocando daños irreparables a todo el edificio.
Después del terremoto de 1773, para asegurar la asistencia espiritual a los vecinos, se construyó la bella capilla de San Francisco, uniéndola a las capillas de Santa Ana, Pablo de Escobar, y San Miguel que funcionó como sacristía. El ingreso de esta capilla fue el actual ingreso lateral en el costado norte. En 1817 los restos mortales del Santo Hermano Pedro fueron trasladados del presbiterio a la nave de esta capilla. Cerca de ese lugar actualmente descansan los restos del mártir Siervo de Dios Augusto Rafael Ramírez M. 
En 1961, en medio de tantas oposiciones, los franciscanos emprendieron la reconstrucción del templo, terminándola en 1967. Grandes promotores y bienhechores de esta magna obra fueron el excelentísimo señor presidente de la República, Ing. Miguel Ydígoras Fuentes, el Ing. Óscar A. Martínez Dighero el Lic. José Francisco Bauer, los terciarios franciscanos de Sacatepéquez y el Comité pro reconstrucción.
Con la nueva reconstrucción del templo, la Capilla de San Francisco fue transformada en nave e ingreso lateral del templo. Entre los años 2003-2011 el actual rector Fray Damián C. Muratori, ha enriquecido el templo de muchas obras de arte y ha mejorado su funcionalidad.
Debajo de la torre del reloj (al sur) se encuentra la capilla de Alcántara, hoy capilla de Loretto (1600), y debajo de la torre de las campanas (al norte), las capillas de San Miguel, luego del Ecce Homo (1619) y la capilla de Santa Ana (1580), luego de los Mártires de Japón y San José. En 1614 en esta capilla se fundó la primera fraternidad de la Tercera Orden Franciscana de América. Hoy es la capilla de la Reconciliación y de Jesús Nazareno del Perdón.
Contiguo al transepto norte estaba la capilla de la Vera Cruz (1589), hoy de la tumba del Santo Hermano Pedro (1990). En el transepto sur estaba la capilla de San Antonio y de la Inmaculada Concepción. Hoy, en este transepto está ubicada la Capilla del Santísimo para la adoración personal.
En 1747, en la parte del testiero del presbiterio se construyó un elegante transparente con cuatro camerarines.
El 30 de julio de 2003, el Señor Arzobispo de Guatemala, S.E. Mons. Rodolfo Quezada Toruño elevó el Templo a Santuario arquidiocesano.
En el Templo se pueden apreciar varios retablos de gran valor y devoción con sus respectivas imágenes y cuadros: San Francisco (2003), N.S. de Los Dolores, S. Diego (Siglo XVII), la Inmaculada Concepción (Siglo XVIII), el Cristo de las Ánimas (Siglo XVIII), S. Ana, S. Joaquín, N. S. de Guadalupe y N. S. De la Luz (Siglo XVIII). Entre las imágenes destacan por su belleza y devoción la de Jesús Nazareno del Perdón antes de la Buena Esperanza (1630), la Inmaculada Concepción (Siglo XVIII), San Francisco (Siglo XVIII), San José (Siglo XVIII), Crucifijo del altar mayor (Siglo XVIII) y Sagrado Corazón de Jesús, etc. El altar mayor y del Santísimo han sido ensamblados en 2004 con frontales del Siglo XVIII.

2.1 - LA FACHADA. Digna de mención es la fachada del templo, seguramente iniciada a finales del Siglo XVIII y terminada en 1714. Se compone de tres calles y cinco cuerpos con nichos ocupados por santos franciscanos.  En el arco central, en la hornacina del tímpano está preciosa imagen de la Virgen en yeso.
Sobre el arco de la entrada resalta un águila bicéfala del emperador Carlos V. La fachada está flanqueada de dos pesadas torres más bajas que la cúspide. La torre del Norte es de las campanas, la del Sur es del reloj, que fue derribada por el terremoto de 1773.

2.2 - TUMBA DEL SANTO HERMANO PEDRO. Los restos mortales, del Santo Hermano Pedro, después de su último reconocimiento canónico, fueron trasladados a la tumba actual en la Capilla de la Vera Cruz. Las tallas que adornan la tumba son de José Nicolás. Anteriormente, el Santo Hermano Pedro había sido sepultado en la sacristía antigua (1667-1684), en el área del transepto sur (en 1684 y el 15 de julio de 1692), en la alacena inmediata al altar mayor en la pared sur (1703-15 de abril de 1817) en la capilla de la Tercera Orden (25 de abril de 1817 - 14 de octubre de 1990). El último traslado se realizó en la tarde del 28 de octubre de 1990 después de una procesión y Eucaristía apoteósicas. El Santo Hermano Pedro nación en Vilaflor, Tenerife el 19 de marzod de 1626, llegó a Santiago el 18 de febrero de 1651 y murió el 25 de abril de 1667. Fue canonizado por Juan Pablo II el 30 de julio de 2002.

3. LA CAPILLA DE LA CONCEPCIÓN. Construída por el P. Pedro Nolasco Iribe en 1700 en lo huerta de la Orden Franciscana Seglar, hoy quedan de ella solo los arcos torales del presbiterio y la fachada. Con motivo de la canonización del Santo Hermano Pedro el área de esta capilla ha sido transformada en el jardín del Santo Hermano Pedro donde se encuentra una estatua de bronce del Santo moldeada y fundida por los hermanos Rodríguez sobre el original en madera de José Nazario Civil.

4. CONVENTO. 
En 1543, los frailes construyeron un pequeño hospicio de bajaneque y paja y sólo en 1612 empezaron la construcción formal. A finales del Siglo XVIII el convento era ya de dos plantas. En la planta baja estaba la Casa de Estudios, el Comedor, la Cocina, los talleres de arte, la imprenta (1714), la farmacia, las caballerizas, la portería y demás dependencia para los actos comunes; en la planta alta estaban la biblioteca, la enfermería, la casa provincial y las habitaciones de los religiosos. Algunas partes del edificio eran de arquería y terraza española. De la planta alta quedan solo algunas paredes y la biblioteca.
En la portería y el comedor se pueden admirar todavía restos de valiosos frescos, que representan a Santo Domingo, San Bernardino de Siena, San Antonio, S. Buenaventura, S. Serafin, San Pedro y San Pablo.
Durante su larga historia, el convento de San Francisco hospedó a muchos sabios y grandes artistas como los escultores Alonso de Paz y Juan Aguirre, el pintor Tomás de Merlo, el historiador Francisco Vázquez y muchos otros.


4.1. - CLAUSTRO PRINCIPAL.  Lo poco que queda de su infraestructura muestra más refinamiento y delicadeza que los que se encuentran en las arcadas de los otros claustros de la ciudad. Las arcadas estaban decoradas con motivos florales y figuras de estuco. En los muros del claustro colgaban los preciosos cuadros de la vida de San Francisco de Cristóbal Villalpando, (hoy en el museo de la ciudad), produciendo un efecto de gran riqueza. Al centro del claustro una suntuosa fuente (hoy en el parque de la Merced) alegraba la vista de los religiosos y de los visitantes.


4.2. - MUSEO. Comprende dos salas y un corredor de unión. La primera sala (antes sacristía antigua) recuerda el ojival castellano (finales del Siglo XVII). En 1687 el maestro José Porras realizó algunas modificaciones para adaptarla a la capilla de la Inmaculada Concepción de la Virgen, colocando en ella la imagen que el padre Antonio Tineo había traído de España en 1599 y que ahora se encuentra en el retablo de la Capilla del Santísimo. En esta sala denominada "colonial", se exhiben preciosas imágenes coloniales, un retablo del Siglo XVIII, colección de cerámicas mayas y monedas. La segunda Sala o sacristía nueva o mayor, fue construída entre 1691 y 1700 y están dedicadas al Santo Hermano Pedro. En ella se exhiben una reliquia del Santo, vestimenta y objetos usados por él, agradecimientos, objetos conmemorativos y obras de arte. En la pared Este se puede admirar el cuadro más antiguo del Santo, atribuído a don Antonio Montufar.
En el corredor que une las dos salas se exhiben los agradecimientos y fotos que los peregrinos traen al Santo Hermano Pedro.

4.3. - BIBLIOTECA. En 1702, sobre la sacristía nueva se construyó la biblioteca conventual, donde estuvieron guardados los Escritos del Santo Hermano Pedro y los Anales Kaqchikeles. Gracias a la cooperación del Gobierno de Canarias, de los frailes de Alemania y otros bienhechores, la biblioteca ha sido restaurada e inagurada el 5 de diciembre de 2004. La biblioteca ofrece bibliografía sobre el Santo Hermano Pedro, Guatemala, La Antigua, Franciscanismo, la fe cristiana y generales. Todavía se conserva en ella un centenar de volúmenes que pertenecieron a la antigua biblioteca.

4.4. - CAPILLA DE LA ADORACIÓN PERPETUA. Por el portal que está enfrente a la Octava Calle Oriente se ingresa al jardín de la Capilla de la Adoración Perpetua "Anunciación del Señor", donde uno puede visitar y adorar a Jesús Eucaristía durante las veinticuatro horas del día. Los ambientes de la capilla son muy antiguos y originales. Cerca de la actual capilla, los frailes de antaño tenían su capilla privada. Hoy quedan restos de la pradela del retablo principal y fragmentos del antiguo piso.

Estimada/o visitante, por favor, entre a este lugar con respeto y devoción porque recorrerá los lugares donde vivieron los franciscanos durante dos siglos y desde donde salieron a misionar. Los restos de las grandes edificaciones, la belleza de los frescos y estucos, todavía dejan entrever la valentía, el ingenio y el arte, con belleza y elegancia.

Y no olvide que este patrimonio de historia, arte y fe pertenece también a las futuras generaciones, y que debemos cuidarlo con amor e inteligencia.
Estas ruinas nos enseñan que los terremotos pueden derribar las paredes de nuestras casas, pero nunca nuestra esperanza y nuestra memoria histórica. Hay que caminar en ellas con respeto y veneración, porque son el testimonio de amor, sacrificios, ilusiones y tanta pasión por la difusión del evangelio, la promoción de la cultura y la ciencia.

Fr. Damián C. Muratani, rector.

A continuación presento las fotos de los documentos originales.



Última página del documento, con la firma y sello de Fr. Damián C. Muratori, rector.



lunes, 27 de mayo de 2013

La Antigua Iglesia de San Francisco el Grande. (Primera Parte)

La muy noble y muy leal ciudad de Santiago de Los Caballeros de Guatemala (Antigua Guatemala) presenta muchísimas atracciones para conocer sobre la historia y tradiciones de nuestro amado país.
Una de las maravillosas ruinas que he tenido la oportunidad de visitar en compañía de mi familia es la Antigua Iglesia de San Francisco el Grande.

Iglesia de San Francisco el Grande (Antigua Guatemala).

A un costado se encuentra la Biblioteca (Ruinas y Museo) que puede visitarse todos los días de 9am a 4:30 pm.
Respetando la normativa, no hemos sacado ni fotos ni video del interior, solo de los patios y el exterior.
En el interior se encuentran las múltiples placas de gratitud por los milagros que Dios ha concedido por intercesión del Santo Hermano Pedro, cuyos restos se encuentran reposando bajo el altar mayor.
Ingreso a Biblioteca (Ruinas y Museo).
También se encuentran en el museo numerosas reliquias del Santo, tales como su sayal, su cordón, y la famosa campanilla, con la que cada noche solía recorrer las empedradas calles de la ciudad repitiendo el ya conocido estribillo "Acordáos hermanos que un alma tenemos, y si la perdemos, no la recobramos".

El Santo Hermano Pedro (Representación)

Frente a esta representación, observamos el primer informativo que brinda importantes datos acerca de la historia de esta Iglesia y Convento. He transcrito completo el texto, el cual se puede leer bajo la fotografía siguiente.


Informativo sobre la Iglesia y Convento de San Francisco el Grande.


Los franciscanos ya estaban en otras regiones de Guatemala en 1525, pero en Almolonga se radicaron hasta 1530. Su primera casa se destruyó con un torrente de agua y lodo que acabó con esa ciudad, en 1541. En Santiago vivieron en el sitio que ocupa ahora la Escuela de Cristo. Pronto les fue asignado un lugar en donde el convento y la iglesia fueron creciendo.
Los frailes fueron construyendo las diversas áreas con mucho cuidado. Durante los siglos posteriores, estas construcciones sufrieron varias catástrofes, entre ellas descargas eléctricas debido a tormentas, incendios y terremotos.
El terremoto de febrero de 1689 ocasionó muchos estragos, pero en 1692 se iniciaron los trabajos de reconstrucción. Fue así como se construyeron: la sacristía, ahora parte del Museo, el claustro bajo con sus bóbedas adornadas, las grandes bóvedas para entierros y se arreglaron las criptas para recibir a los que antes estaban enterrados ellas, incluyendo al Hermano Pedro.
Durante los últimos tres años del Siglo XVII, se edificó el Salón General de los Estudios, en donde usted se encuentra ahora.
Las bóvedas que cubren esta sala son distintas a las otras del convento. Al fondo de este lugar se aprecia actualmente un retablo con la imagen de San Antonio.
Después de 1700 se añadieron otros elementos arquitectónicos y decorativos.
La lámpara de plata del altar mayor pesaba cuatro arrobas, (100 lbs.) según se dice. Todas las cornisas de este templo estaban adornadas con barandillas pintadas de verde y oro. Por encima de la sacristía se edificó una biblioteca que tenía ventanas grandes en tres lados. En esta sacristía se han colocado las reliquias del Santo Hermano Pedro.
Los terremotos de 1717 fueron más serveros que los anteriores.
En el convento los muros y los arcos de la iglesia nueva colapsaron. Pero otra vez se reparó y se reforzó este gran convento. Auqne el edificio resistió otro terremoto en 1751 la destrucción final ocurrió en 1773.
Durante su larga historia, San Francisco atrajo a estudiosos y a grandes artistas.
Desde el Siglo XVI hasta su destrucción, el Colegio de San Buenaventura funcionó intensamente. En el salón de Artes trabajaban escultores y pintores renombrados, tales como Alonso de la Paz, Juan de Aguirre y Tomás de Merlo, junto con otros artistas franciscanos. El Artista mexicano Cristóbal Villalpando pintó unos inmensos lienzos de la vida de San Francisco para este comvento.
Estas obras se encuentran en el Museo Colonial de esta ciudad.
También poseían los franciscanos la segunda imprenta traída a Guatemala.

Placa conmemorativa que hace referencia a la segunda imprenta traída a Guatemala.

En 1871 los frailes reconstruyeron la capilla de la Tercera orden y en 1817, la tumba del Santo Hermano Pedro se colocó en el lugar que ocupó hasta 1991. El resto del templo y el convento quedó
en ruinas, convirtiéndose en un patio de recreo de los niños y hogar de unas cuantas familias, hasta que la Antigua guatemala fue declarada Monumento Nacional y San Francisco quedó bajo la custodia de un guardián.
En 1960, cuando este monumento fue entregado a la Orden franciscana, se inició la reconstrucción con hierro y concreto, a pesar de las objeciones de historiadores, arquitectos, ingenieros estructuralistas e individuos eminentes. El resto de las distintas construcciones se encuentra en ruinas. Cuando camine entre ellas y recorra este Museo, recuerde que transita por los mismos lugares en donde camino un santo.