martes, 3 de enero de 2012

Crónicas de Tikal (Parte I)

Bueno, ya he comentado la interesante visita al Museo de Santa Bárbara en pleno lago de Petén Itzá. Pero ese fue solo el principio de una experiencia todavía más impresionante y más edificadora.
Lo mejor estaba por venir, ya que con mis compañeros de trabajo decidimos ir al Parque Nacional de Tikal una vez concluída nuestra misión laboral y teniendo aún disponible parte de la mañana antes de emprender el viaje de regreso a la ciudad capital.
La primer cosa que me llamó la atención fue que antes de iniciar el recorrido hacia el parque existe un pequeño puesto de control, donde se toman el tiempo de los vehículos para cubrir la ruta hasta llegar al estacionamiento (Aproximadamente de 40 a 45 minutos). La razón es porque en el camino suele existir tránsito de varias especies animales, y el ir a una velocidad muy alta conlleva el peligro que el automotor pueda atropellar algún ejemplar, y por el contrario, el ir muy lento conlleva el riesgo que los viajantes en el automotor puedan parar y secuestrar algún animal que cruce por el camino para sacarlo de contrabando del parque. Así que si no se llega exactamente en el tiempo estipulado, se puede tener con total seguridad una sanción económica al arribar al puesto de control final.
En fin, nuestro experto conductor no tuvo ese inconveniente y logramos llegar sin problemas hasta el segundo puesto de control y dirigirnos al parqueo, donde tuvimos el tiene tiempo de realizar un abastecimiento de bebida y comida antes de partir y una vez realizado el aprovisionamiento dirigirnos a solicitar un guía turístico del Inguat (Instituto Guatemalteco de Turismo) o bien cualquier otro autorizado por el mismo, para poder realizar el viaje.
Existen distintas rutas para poder efectuar el viaje, dependiendo del tiempo y del esfuerzo físico que se desee realizar.
A nuestro amable lector le recomiendo que si desea realizar esta expedición, no olvide comprar una buena dosis de repelente de insectos (zancudos y mosquitos son la principal amenza, aunque recomiendo tener cuidado con las hormigas y arañas, que también son abundantes).
Iniciamos el recorrido y ya adentrados en plena selva nos aproximamos a unos altares ceremoniales. Tuve la oportunidad de visitar también los complejos P,Q,R y O. En este trayecto, se pueden contemplar monolitos, estelas, y algunas construcciones del período clásico, realizados cerca de montículos o a partir de ellos, tales como los edificios y templos de los 4 puntos cardinales. Las pirámides se ubican en el Sur y el Norte, mientras que los edificios al Oriente y el Occidente.El Edificio Oriental (junto al cual pudimos retratarnos) se distingue por una hilera de estelas que se encuentran ubicadas frente a él.

A continuación, las fotos de esta primera parte del viaje.




En breve espero poder publicar la segunda parte de éstas crónicas.

Un Saludo.

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